Los álamos en el mundo

Madera del álamo: mercados, productos, selección clonal por madera.

La madera de todas las especies de álamo tiene una densidad relativamente baja y una estructura de porosidad difusa. Según estudios realizados en EEUU, algunas propiedades mecánicas, como la resistencia a la flexión y dureza pueden compararse favorablemente con aquellas especies comúnmente utilizadas en la construcción en Norte América, tales como pino oregon, pino taeda, etc. (Balatinecz y Kretschmann, 2001). Por lo tanto, productos manufacturados y remanufacturados con madera de álamo pueden competir exitosamente con productos basados en madera de confieras en el enorme mercado de la construcción en EEUU (Bower et al 2003). Esto es especialmente cierto para tableros OSB , LVL  y productos estructurales reconstituidos, tales como PSL  y LSL . El relativo alto contenido de humedad de la madera de álamo la hacen adecuada para obtener partículas sin incrementar el costo de vaporizado. Considerando su baja densidad, las especies de álamo tienen una alta contracción volumétrica (11 – 12 %), así como una alta tasa de contracción tangencial a radial, lo que es una de las mayores causas originarias de defectos durante el secado.

La madera de álamo es adecuada para amplio rango de productos forestales en el EEUU. Estos incluyen la pulpa y papel, madera aserrada, madera debobinada, tableros, paneles reconstituidos con madera sólida, vigas estructurales, envases para múltiples usos y tamaños, pallets, partes y piezas de muebles, fósforos, palitos para comer, etc. (Balatinecz et al, 2001)
En términos generales, la composición volumétrica de la madera de álamo incluye una alta proporción de fibras (53 – 60 %), seguido por elementos vasculares (28-34 %), células radiales (11-14 %) y una despreciable proporción de parénquima axial (0.1-0.3 %) (Panshin y de Zeeuw 1980). Una de las características esenciales de la estructura celular de los álamos es la presencia de fibras cortas con celulas pequeñas comparadas con otras maderas de latifoliadas, aunque la longitud de fibras varía considerablemente con el pedigrí del clon y la altura del árbol. La composición química de la madera de álamo está caracterizada por un alto contenido de polizacaridos, aproximadamente 80 % de celulosa (50 % de celulosa y 30 % de hemicelulosa) y un bajo contenido de lignina (aproximadamente un 20 %). Por consecuencia, el rendimiento de pulpa tipo sulfato es del rango de 52-56 %, lo que es considerablemente mayor que el rendimiento de 44-46 % obtenido por la mayoría de las coníferas. El alto contenido de celulosa y relativo bajo contenido de lignina hace que la madera del álamo sea utilizada por todos los métodos comerciales de pulpaje, tales como la mecánica, semi-mecánica, y los procesos de sulfito y sulfato. La pulpa de álamo, a su vez, es utilizada en papeles finos, papel tissue, cartulinas, papel periódico y papeles para embalaje. La pulpa de álamo kraft, cuando se mezcla con kraft de coníferas, es particularmente adecuada para la producción de papeles finos debido a sus propiedades inherentes, tales como su excelente capacidad de formación de la hoja, gran opacidad y buena capacidad de impresión (Balatinecz y Kretschmann, 2001). 

Diversos híbridos de álamo han mostrado que tienen un período de madera juvenil claramente diferenciado, aunque de longitud variable, dependiendo del pedigrí (la combinación de especies parentales). Según algunos autores (Kretschmann et al 1999), las propiedades relacionadas con la fuerza se incrementan con la distancia desde la médula, por lo tanto mientras mayor sea la rotación del álamo mayor será la proporción obtenida de madera con propiedades de fuerza y resistencia. Existe una debil pero significativa correlación positiva entre la tasa de crecimiento, la densidad, y las propiedades mecánicas a la altura del DAP . Además, se han encontrado diferencias significativas en las propiedades mecánicas entre diversos híbridos que difieren en el pedigrí. Estos resultados sugieren un gran potencial para la selección genética de clones de álamo con propiedades de resistencia superiores, especialmente para usos de la madera estructural (Peters et al 2002).

El ejemplo más notable relacionado con el uso exitoso de la madera de álamo es el impresionante crecimiento de la industria elaboradora de tableros de partículas orientadas (oriented strand board, OSB) y madera estructural (ejemplos: vigas estructurales en I o “I-beams”, tableros laminados o LVL [laminated veneer lumber], tableros de fibra orientada [LSL o “laminated strand lumber”]) en EEUU y Canadá, principalmente (Morley y Balatinecz, 1993; Bower et al 2003). Estos productos y sus industrias han crecido en proporciones de billones de dólares, en el valor del producto anual, y son ahora los principales usuarios de la fibra y madera de álamo. Una de las muchas ventajas de los productos compuestos es que ellos usan la fibra de madera de una manera más eficiente que la simple madera aserrada; además se puede lograr una mayor uniformidad del producto mediante procesos de manufacturación altamente automatizados. Dependiendo del tipo de adhesivo usado en la manufactura de este tipo de productos, ellos pueden ser usados en aplicaciones interiores (generalmente decorativos) o exteriores (generalmente estructurales) en construcción. Una de las principales ventajas de los productos compuestos es que ellos usan la fibra de madera de una manera más eficiente que la simple madera aserrada. Eficiencias de conversión típicas están en el rango de 52 % para LVL, 64 % para PSL, 76 % para LSL (Nelson 1997), 80-90 % para OSB y 85-95 % para tableros de fibras y partículas, mientras que la eficiencia para madera aserrada es aproximadamente 40 %. Según algunos expertos, las perspectivas futuras para el crecimiento y utilización de la madera y fibra de álamo se ven excelentes en Norte América (Balatinecz et al, 2001; Kretschmann et al, 1999).

Diversas publicaciones sobre variación en las propiedades de la madera de álamo señalan que la formación de madera juvenil en los álamos varía entre los tres y los 10 anillos de crecimiento, aproximadamente. En algunos casos podría ser hasta de 15 anillos. Esta variación en la longitud depende en cierta manera del tipo de pedigrí de los híbridos, es decir, del origen genético, por lo tanto es algo que tiene algun grado de control genético y es susceptible de mejorar. Según Zobel y Sprague (1998),  los álamos, al igual que otros tipos de latifoliadas de porosidad difusa, tienen una madera juvenil muy similar a la madera madura; esto permitiría cosechar a una edad temprana a edades muy jóvenes sin el costo negativo de tener propiedades en madera juvenil desfavorable. Pero, otros autores señalan que los cambios en las propiedades de la madera de álamo, desde la madera juvenil a madura, también varian según sea el tipo de híbridos, lo que representa una oportunidad para la selección clonal. La estrategia de selección de híbridos sería entonces encontrar híbridos con (1) las mejores propiedades de la madera juvenil y (2) la mejor correlación entre propiedades de la madera juvenil y madura. Es decir, el mayor grado de homogeneidad en las propiedades de la madera.